"Mala hierba"
La película francesa "Mala hierba" muestra un ejemplo de que es lo que ofrece el sistema educativo en ocasiones. Waël, el protagonista, es un estafador que termina supervisando a un grupo de adolescentes complicados, o más bien excluidos por el sistema, la película trata sobre como la forma de educar es decisiva en el impacto en los jóvenes.
A veces, simplificamos la educación como algo que únicamente debe encargarse de impartir un temario y ya, la película hace que nos acordemos de cuales deben ser los objetivos principales.
Por ejemplo, es crucial ver al alumnado como un individuo producto de su contexto, no como alguien con problemas que corregir. Además se debe enseñar sobre gestión de emociones, y sobre todo los centros educativos deben ser espacios donde se acepte e incluya a todo tipo de personas.
Para lograr la mejora de los alumnos, Waël identifica algunos objetivos a cumplir: adaptarse al ritmo de aprendizaje de cada uno (no ellos a la forma de dar clase de él), ratio más pequeño para lograr un acompañamiento personalizado donde el profesorado es capaz de conocer a cada estudiante de manera personalizad y prioriza la comunicación, el trabajo en equipo y la resolución de conflicto para fortalecer el sentimiento de pertenencia.
La película demuestra con el ejemplo que, si el centro y educador ponen el foco en las necesidades esenciales de los alumnos como seres humanos, hasta el alumno con el contexto más complejo puede alcanzar buenos resultados académicos, eso es lo que se debería considerar eficiente en el sistema educativo.
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